La presión es tremenda, sabes que es duro ser fuerte en un mundo que hace que te arrastres. Nunca voy a parar, nunca me voy a rendir. Porque cuando acaba la batalla lo único que queda es el orgullo. Nunca voy a huir, nunca voy a mentirme a mí mismo porque después de que esté todo dicho y hecho, tengo el derecho a elegir.
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