martes, 16 de julio de 2013

Tormentos.

Basta, basta ya. Ella no podía dejar de gritar en sus pensamientos, todo había cambiando. Él ya no era como antes, apenas le prestaba atención. Intentaba mostrar que su vida era perfecta aunque, sinceramente, no lo era. Ella siempre había estado a su lado apoyándole en cada decisión y él en cambio, solo mostraba frialdad y distancia. ¿Qué había podido ocurrir? En sus pensamientos, ella solo recordaba las palabras que le acababa de dedicar su orgulloso novio: Te quiero. Y así era, él la quería con gran parte de su corazón. Pero ella no le llenaba, sus amigas le proporcionaban un placer que ella no podía darle. Él siempre pensaba que la quería, pero se engañaba a sí mismo. La quería a ella, le gustaban las demás. Y es algo que por mucho que ella luchara en contra, no podía evitar ya que no puedes obligar a querer a nadie. Ella quería terminar con todo, pero no podía. Su corazón le decía que le amaba, su cabeza, que le detestaba. Y cuando se encontraba entre sus pensamientos, cubriendo su cuerpo con una sola camiseta apareció él, y con cara de repugnancia le clavó una de las palabras más duras que ella nunca había oído: "Tendrías que empezar a hacer ejercicio, te estás poniendo gorda y no quiero que mis amigos piensen que salgo con una foca". Su pesadilla acababa de comenzar.

domingo, 24 de marzo de 2013

Domingos mágicos.

Los domingos son los días idóneos para relajarse y descansar después de una semana agotadora. Pero este domingo no era como otro cualquiera. Tras ponerme mis vaqueros favoritos y una amplia sudadera, baje corriendo las escaleras, como si corriendo pudiera huir de mis pensamientos. Una vez en la calle miré a mi alrededor. Tan solo eran las ocho de la tarde, pero ya había una total oscuridad. Mis pies comenzaron a andar por si solos y me dirigí al parque más cercano. No me había acercado mucho cuando ya pude ver como una pareja feliz se abrazaba en un banco. Sentí como si toda su felicidad se clavara en mi corazón, tenía que alejarme de todo, tenía que poner mis pensamientos en orden. Así que corrí y corrí hasta llegar al río. La luna parecía sonreírme desde lo alto, ella tan majestuosa y yo tan insignificante… Saqué mi paquete de tabaco y elegí el primer cigarro que ví, me lo puse en los labios y al encender el mechero, no le quedaba gas. Lo que faltaba, pensé. Pero las cosas no siempre son tan malas como parecen. A veces, ocurren pequeños cambios que nos sacan sonrisas y nos ayudan a avanzar. Escuché una voz tras de mí diciendo ¿Quieres fuego? Me limpié las lágrimas de mis mejillas y me giré esbozando una falsa sonrisa. Y nada más verte entendí que cuando se cierra una puerta, siempre se abre una ventana.

lunes, 26 de noviembre de 2012

The last goodbye

El tiempo pasa, las relaciones se pierden. Las personas con las que pasabas tanto tiempo, compartías risas e ilusiones ya no están. Son simples desconocidos aunque en el pasado fueron mucho más. Fueron parte de ti, fueron estrellas fugaces en el inmenso espacio de tu vida. Dicen que siempre quedan las personas realmente importantes, pero las que tu crees que son importantes son las que siempre se acaban olvidando para dar lugar a otras que te volverán a hacer feliz.

martes, 20 de noviembre de 2012

Es ahora cuando debes hacerlo

Esa inexplicable sensación de necesitar llorar por una razón cualquiera. Desahogarte de toda esa ira que llevas dentro, todas esas lágrimas que te has estado tragando, todas esas palabras que te hubiera gustado decir. Necesitar tan solo una palabra o un abrazo para romper a llorar hasta quedarte sin aliento. Puede que llorar sea bueno, que ayude a descargar todo lo que llevamos dentro, pero también es malo, porque hace que parezcas débil frente al enemigo que tan solo anhela tu mal, tu desesperación, tu abandono.

jueves, 25 de octubre de 2012

La inspiración fluye

Nada como esa canción, esa melodía, ese poema o incluso ese libro que hace que nazca en ti una inspiración que creías invisible. Hace que salga de ti ese poeta muerto, o quizá dormido que nunca ha despertado y que gracias a ello se incorpora y comienza a fluir por tus falanges. Tus dedos se mueven de una forma hasta bella, parece que bailan sobre el teclado dejando el rastro de un dulce baile. Y cuando menos te lo esperas, mágicamente aparece frente a la pantalla un increíble texto el cual has elaborado tú, gracias a la inspiración de las fuentes más maravillosas.

Nada como tú

Después de estar un rato cavilando, busco en mi móvil mi canción favorita: She's a rainbow. Supongo que uno de los placeres es escucharla, no hay nada como esas notas que te llevan a soñar con un campo de flores de todos los colores. Mientras suena, mi móvil comienza a vibrar: mis amigas ya están comentando los cotilleos del día. Esas tres me conocen mejor que nadie, y hacen que cada momento con ellas sea único. Pero no solo ellas son importantes, también lo son los momentos con mi mejor amigo, ese chico que me hace quererle y odiarle al mismo tiempo y con el que siempre veo películas de terror, de esas que te hacen gritar hasta quedarte sin voz. Y mi hermana, esa idiota con la que grabo vídeos y me invento canciones sin sentido. Con la que bailo, canto, lloro o río, aunque a veces nuestras locuras se pasen de la raya. Las fiestas en el pueblo, los paseos con mis perros y esos lametazos que te dan nada más verte, como si hubieras estado ausente durante un largo periodo de tiempo. Pero sin duda alguna, los mayores placeres de la vida son los besos bajo la lluvia, los abrazos repentinos y los helados juntos. No necesito nada más, con esos detalles y con tu preciosa sonrisa soy feliz.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Sueños rotos.

Después de una larga y tormentosa tarde, se levantó del sofá, dejó en la mesa el poco helado que quedaba y mientras se secaba las lágrimas se intentaba convencer de que no era su culpa. Y así era, puesto que nadie elige de quién enamorarse. Y para su desdicha, se había fijado en un hombre que no estaba libre y encima, casado. Pero todo esto no lo supo hasta hoy, varios meses de ilusiones perdidas. Para él, ella sólo era un juguete con el que pasar el tiempo pero para ella, él era mucho más que un simple romance de verano.